Escapada Romántica de San Valentín: “El Puente de los candados”
Una costumbre moderna se ha puesto de moda para aquellos enamorados que visiten el Puente Milvio de Roma. Parece ser que la historia que relata el libro de Federico Moccia: “Tengo ganas de ti” (Ho voglia di Te), ha trascendido de tal forma que se ha puesto de moda entre las parejas que visitan este lugar. Situado en el norte de Roma es este uno de los puentes más importantes y concurridos sobre el río Tíber.
Cuando el escritor publicó su novela, dudo que haya imaginado que del contendido de sus páginas nacería un rito que han tomado como propio las parejas que desean sellar su amor así como los protagonistas de la historia. Tanto italianos como turistas de todo el mundo se suman a esa especia de “pacto de amor” cerrando un candado con las iniciales de ambos en la barandilla de un puente romano; luego de esto arrojan las llaves a las aguas del río sobre sus hombros, con la idea de manifestar la eternidad de ese amor.
Imaginen que luego de tantas parejas que desfilan a diario, en abril del 2007 se tuvo que poner un freno a esta costumbre, ya que, a causa del peso de miles de candados el poste cayó. Para reemplazar momentáneamente este rito enamorado, se creó una página web que permite a las parejas el uso de candados “virtuales”.
Sin embargo, y para alegría de los tórtolos, en julio del mismo año el alcalde de roma manda a colocar unas columnas de acero donde los novios pueden volver a colgar sus candados gracias a estos fuertes pilares.
Este sitio se ha vuelto el atractivo principal para visitar junto a tu enamorado, tanto es así, que los candados del amor se han multiplicado por toda Italia, volviéndose una costumbre de índole nacional. Hay puentes y farolas encadenados en la Costa Amalfitana, en Florencia, en Lago di Como, Nápoles, entre otros.
Así es que para este 14 de febrero, bien puedes acercarte hasta Roma en una escapada romántica donde tendrás la posibilidad de sellar tu amor para siempre.
Imagen 1 tomada de Antonello Roma de Flickr
Imagen 2 tomada de kvanhorn de Flickr
